
Anna MOLGÓ
Consultora Diplomáticamente Directa
experiencia
Anna Molgó cuenta con una trayectoria profundamente internacional. Nacida en España, ha vivido en Estados Unidos, Austria, Bulgaria, China, Japón, Corea del Sur, Uruguay, México y República Dominicana. Esa experiencia global le otorgó una mirada multicultural, una sensibilidad única y una extraordinaria capacidad de adaptación.
Sus primeros pasos profesionales fueron en el ámbito institucional, colaborando con embajadas y organismos internacionales. Más adelante, descubrió en el sector inmobiliario un nuevo universo profesional donde volcar su experiencia en diplomacia, protocolo y relaciones humanas. Allí encontró un lenguaje común con el mundo del lujo: elegancia, confianza y excelencia.
Hoy, combina su bagaje institucional con una pasión real por el real estate. Aporta a Valords un enfoque global, estratégico y altamente personalizado. Es experta en leer lo que no se dice, anticipar necesidades y generar vínculos duraderos, más allá de la compraventa.
Una experiencia que la marcó…
Unos clientes extranjeros, llegados desde Singapur, buscaban una propiedad muy concreta en Barcelona. Aunque tenía opciones que coincidían con su búsqueda, Anna les propuso visitar un ático con vistas a la Sagrada Familia, convencida de que podía ser ese lugar especial. Se enamoraron al instante. De aquella operación surgió una venta exitosa… y también una amistad.
A día de hoy siguen en contacto. Para ella, eso es lo más gratificante de esta profesión: dejar huella, incluso cuando el cliente no lo esperaba.
Lo primero que nota al descubrir un lugar
La sensación que transmite. Cada propiedad tiene una historia, y su labor es descifrarla. Solo así puede conectar emocionalmente con el comprador adecuado. Luego analiza luz, ubicación, distribución y arquitectura. Pero lo primero siempre es la emoción.
¿Qué encuentra el equipo remarkable en ella?
Su energía positiva, su empatía y su compromiso real. Inspira confianza tanto a clientes como al equipo. Tiene una escucha activa que genera vínculos genuinos, y una firmeza amable que impulsa siempre hacia adelante.
